Lugar: Universidad Miskatónica, Dunwich.
El sonido de veinte disparos retumbó en la galería de tiro. Impactaron en una hoja de papel; los impactos a la cabeza y al pecho se concentraron alrededor del centro. Poco después, un mecanismo acercó el pliego adonde estaba el tirador. Un señor de cabello rubio y sombrero de ala corta, sacó el cartucho y puso uno nuevo. Alguien tocó a la puerta.
- ¡Adelante!
La perilla de la puerta giró. Entró un hombre alto con gabardina y guantes negros, además de una máscara del doctor de la plaga. El hombre rubio sacó un cigarro, se lo puso en la boca y encendió el puro.
- ¿Todo listo, Armitage?
- Charlotte y yo tenemos las máscaras de gas, suministros, un dron, mochilas además del contador Geiger. Solo faltas tú, Nathan.
- ¡Lamento la espera! – dijo Charlotte, después recuperó el aliento.
- Todos listos. Nphk’é-gni’kú, ïa, Nyog’Sothep! (Abre la puerta, ¡Oh, Nyog’Sothep!).
Charlotte, Armitage y Nathan se pudieron las máscaras antigás mientras una puerta color negra se abría en medio de la galería de tiro. La puerta se abrió, entraron y salieron a una colina en un bosque de coníferas. Armitage sacó una lámina de papel electrónico, enfocó a dos lugares marcados con cruces y y además de otro indicado con un círculo, este último estaba lejos de ellos.
- ¿Qué opinas, Armitage? – dijo Nathan.
- Dos días a pie en dirección a este río, extraemos el mineral y regresamos.
- Iré a la vanguardia. Cubran mi espalda.
- Enterada, Nathan – respondió Charlotte.
Desenfundaron sus Smith & Wesson M&P, después bajaron, Nathan al frente, Charlotte en medio y Armitage en la retaguardia, observando entre la maleza cualquier movimiento o sonido sospechoso. Se detuvieron y vieron un camino empedrado, aunque transitable, además de una carreta que pasaba cerca. Armitage sacó sus binoculares de visión infrarroja, distinguió a una mujer y un hombre arreando a los caballos, además de dos pasajeros, el paso era lento.
Nathan escuchó el crujir de una rama delante de ellos. Después, los tres usaron sus binoculares; Armitage vio al otro lado del camino y en frente. Nathan y Charlotte a los lados.
- ¿Ladrones? – observó Charlotte.
- Tres hostiles a quince metros, otros cuatro pasando el camino.
Charlotte meditó mientras ponía sus dedos bajo la válvula de exhalación, en la barbilla. Después miró hacia la carroza. Nathan y Armitage vieron a Charlotte, después al frente.
- Tenemos el factor sorpresa – notó Armitage.
- Y podemos obtener más información de otras minas; igual seguimos si no nos pueden ayudar – dijo Nathan.
Charlotte se teleportó hacia la posición de los atacantes que estaban cerca, donde invocó Charlotte a dos canes del tamaño de un gran danés. Los tres corrieron hacia los atacantes, quienes dieron media vuelta al escuchar los pasos en el bosque. Los familiares se abalanzaron contra los trúhanes de los extremos, inmovilizándolos. Charlotte esquivó la punta de la lanza, después tomó con fuerza al atacante por la camisa a la altura del cuello y del codo, lo arrojó al suelo y lo inmovilizó con una llave.
- Objetivos neutralizados, cambio.
- Buen trabajo, Charlotte. Cambio y corto – dijo Nathan.
Armitage vio al frente, después a los lados y más adelante del camino. Vio otros tres tunantes que bloqueaban el paso con un tronco caído, apuntando sus flechas a quien fuera por aquel sendero. Escucharon una discusión en una lengua que no conocían. Guardaron sus armas.
- Yo iré más adelante del camino. Nathan, protege a aquella familia.
- Sin bajas mortales, ¿Eh, Armitage?
- Copiado.
Nathan y Armitage se teleportaron a sus posiciones. Armitage apareció detrás del trío de ladrones, quienes se dieron la vuelta, tomaron sus lanzas y lo atacaron. Armitage se teleportó a la extrema derecha, tomó del brazo a uno. Armitage golpeó con su rodilla el estómago de uno de los ladrones, lo arrojó al suelo. Después corrió, tomó al del centro y lo aventó contra el atacante del otro extremo. Sacó la Smith & Wesson y disparó al aire. Los tres tenían una mirada temerosa y desencajada al ver aquel coloso de color bruno.
Finalmente, Nathan se teleportó al lado derecho de uno de los atacantes. Observó que ella tenía los lóbulos de los oídos parecidos a los humanos, excepto la terminación en punta. También observó a una familia a su izquierda; caminó hacia ellos. Los cuatro tunantes apuntaron contra él. La ladrona comenzó a gritarle. Nathan no comprendía lo que decía.
Nathan impuso las manos, indicándole que se calmara; se detuvo frente a la familia. Ella gritó y tres flechas volaron en dirección a Nathan y la familia. Haphgkkung, ïa, Nyog’Sothep! (Protégenos, ¡Oh, Nyog-Sothep!) invocó Nathan. Las flechas se desviaron hacia el otro lado del camino. Los tres tomaron sus lanzas y corrieron hacia él. La mujer sacó un cuchillo y se abalanzó sobre Nathan, quien se adelantó y la tomó el brazo donde tenía el arma blanca para hacer presión sobre la muñeca de la atacante. Ella gritó de dolor; los otros tres se detuvieron y dejaron sus armas en el suelo. Ella gritó a los trúhanes para que siguieran atacando, Nathan volvió a aplicar presión.
Charlotte bajó con los dos perros y los tres prisioneros mientras que Armitage llevó cargando a uno mientras apuntaba a los otros dos por la espalda. Los perros se desvanecieron en una columna de humo. Los tres notaron que la familia estaba viéndolos.
- Confiscaré sus armas – dijo Armitage.
Armitage y Charlotte tomaron los cuchillos, lanzas y arcos de todos los atacantes, después los dejó en la carreta, después soltaron a los ladrones y regresaron para custodiar la carreta. La joven de cabello rubio, recogido bajó de la carroza y habló con calma en dirección a Nathan.
- K’hath-shuk’on’phán – dijo Nathan tocando la frente de la moza – ¿Me entiendes?
- Me preguntaba lo mismo. Mi nombre es Morgwen.
- Nathan Lennox. Vámonos de aquí, señorita Morgwen.
Cacería Nocturna (Versión Revisada).
Cacería Nocturna ¡Esto debe ser una pesadilla! Hace un momento estaba cerca de la estación Nagatinskaya por la madrugada y ahora, ante mis ojos un laberinto de ladrillos rojos, iluminación sombría y un silencio atroz. Inesperadamente, vi aquellos ojos rojos acompañados por un sonido mecánico distorsionado y un olor acre, a muerte. Esa cosa me…
Apaciguamiento/Appeasement (Flash Fiction)
Los lugareños de Ak’thán se congregan en la luna llena, una vez al años alrededor de lo que parece ser una tumba. Entre fogatas y estrellas, sale bruma de lo que pensé era una tumba; apaciguan a lo que ellos llaman un demonio. Ahora suena la puerta de piedra y vemos estupefactos cómo se abre…
Besos Escarlata/Crimson Kisses (Flash Fiction).
Él vio a una morena de cabello azabache y ojos marrones, al otro lado de la barra. Ella volteó a verlo. Él sonrió. Ella guiñó, coqueta. Después intercambiaron miradas juguetonas. Ella devolvió la sonrisa e invitó a que tomara asiento a su lado. Él caminó y se sentó con ella. Tomaron unas copas, rieron y…
Este relato está registrado con licencia Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivatives 4.0 International (CC BY-NC-ND 4.0).
Para más información sobre la licencia, recomiendo leer la siguiente página: https://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/4.0/
Si te agradó leer este relato, agradecería que lo recomiende en sus redes sociales.